¿Por qué te piden pruebas psicotécnicas?

Los test psicotécnicos están a la orden del día en casi cualquier examen destinado a obtener un puesto dentro de la Administración Pública. La naturaleza de este tipo de preguntas, el amplio abanico de temas que abarcan y el hecho de que parezca que el reloj esté corriendo más rápido de lo que nosotros podemos correr, son algunos de los motivos del desconcierto que causan en los opositores.

¿Qué son los test psicotécnicos? Son unas preguntas, generalmente breves, con múltiples opciones de respuesta más o menos similares entre sí. Lo que coloquialmente se conoce como un “tipo test”.

¿Para qué sirven los test psicotécnicos? Estas preguntas miden una serie de aptitudes verbales, espaciales, numéricas, el grado de inteligencia de la persona en general y otras relativas a los conocimientos relacionados con el puesto que se desea obtener. Su razón de existir es la eficacia para cuantificar el grado de conocimientos de temas tan variados en un solo examen.

¿Por qué nos asustan los test psicotécnicos? El principal motivo de temor hacia los psicotécnicos es el hecho de que existan múltiples opciones de respuesta. Estas respuestas pueden ser muy dispares entre sí, de modo que se vea de forma clara la respuesta correcta; pueden ser muy similares, lo que nos dificulta tener claro cuál es la opción correcta; también puede haber varias opciones correctas, lo que suele representar la mayor indecisión a la hora de contestar.

Una vez aclarado qué son los test psicotécnicos, existen una serie de recomendaciones para afrontarlos:

1. Entrena. La clave principal es hacer una cantidad inhumana de test. Así iremos cogiéndole el truco hasta tener el formato completamente dominado. En nuestra página web se aloja la mejor forma de prepararlos: Éxito Oposiciones

2. Lee las instrucciones cuidadosamente. El comienzo de cada serie de ejercicios suele venir acompañado de una serie de instrucciones para realizar los test de manera correcta. Lee las instrucciones las veces que haga falta para no cometer errores tontos que luego te puedan pasar factura. Una vez leídas, haz otra lectura general por encima de la prueba antes de comenzar una a una.

3. Concéntrate. Lee el enunciado del test las veces que sea necesario. Muchas veces pueden confundirnos con su terminología o esconder algo que no percibamos a simple vista.

4. La primera impresión suele ser la válida. Cuando una pregunta se nos resiste existen dos opciones: saltarla y luego volver sobre ella nos puede hacer ver la opción correcta de forma más clara. Si no ves clara de ninguna manera la opción correcta, la primera opción que pensaste que era válida suele serlo (NOTA IMPORTANTE: si no has estudiado no hay primeras impresiones que valgan).

5. ¡ESTUDIA! No olvides que el contenido que ofrecen estos test está relacionado con los conocimientos que necesitas obtener para obtener tu plaza en el campo que deseas. Así que no hay secretos, el estudio es imprescindible para aprobar estas pruebas.

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